La conducción nocturna presenta mayores riesgos debido a la menor visibilidad, el encandilamiento provocado por las luces de otros vehículos y la fatiga, que puede generar somnolencia.
Qué tener en cuenta al conducir de noche:
- Circulá a una velocidad que te permita mantener el control total del vehículo.
- Si sentís sueño, detené la marcha en un lugar seguro. Utilizá, de ser posible, las áreas de servicio de la autopista.
- Evitá encandilar a otros conductores con las luces.
- Mantené las ópticas limpias y en buen estado para asegurar un funcionamiento adecuado.
- Conservá una distancia prudencial con los vehículos que van delante.
- Siempre que sea posible, planificá el viaje para conducir en horarios diurnos.
